lunes, 7 de octubre de 2019

Desaparición forzada, el caso de Elena Quinteros

Desaparición forzada

"La privación de la libertad de una o más personas, cualquiera que fuere su forma, cometida por agentes del Estado o por personas o grupos de personas que actúen con la autorización, el apoyo o el consentimiento del Estado, seguida de la falta de información o de la negativa de reconocer dicha privación de libertad o de informar sobre el paradero de la persona, con lo cual se impide el ejercicio de los recursos legales y de las garantías procesales pertinentes".


Convención Interamericana sobre Desaparición Forzada de Personas, artículo 2 en la Ley 16.724.


El caso de la maestra Elena Quinteros

Elena Quinteros era mili­tante del Partido por la Victoria del Pueblo y se encontraba requerida por las Fuerzas Conjuntas. Fue detenida el 26 de junio de 1976 y entregada al Batallón de infantería N° 13, donde fue torturada. Planeó su fuga y logró convencer a sus captores de que los conduciría hasta un contacto, en una esquina de la ciudad. El 28 de junio, alrededor de los 10 de la maña­na, llegaron al lugar. Elena se dirigió a encontrarse con su falso contacto y comenzó o correr hasta alcanzar el predio de la Embajada de Venezuela, mientras gritaba su nombre y profesión, los funcionarios policiales lograron alcanzarla e invadieron la sede diplomática para arrebatarla de allí y conducirlo nuevamente al vehículo policial. La Embajada solicitó la entre­ga de la mujer que había sido secuestrada de suelo venezolano. Un memorándum secreto del Ministerio de Relaciones Exteriores, datado en julio de 1976, presento las ventajas y desventajas de entregar a Elena Quinteros al gobierno venezolano.

"Entregar a lo mujer: Tendrá las siguientes ventajas: 1) Evitar el rom­pimiento de relaciones diplomáticos con Venezuela y todos las consecuen­cias y problemas conexos. 2) Radicaría nuestra posición de cumplidores fieles de nuestros compromisos internacionales. 3) Constituiría una posición explotable internacionalmente a nuestro favor.
Desventajas: 1) Apareceríamos haciendo lo entrega bajo presión de Venezuela. 2) Reconoceríamos la comisión de un acto ilícito y tendría que afirmarse sanción o los responsables. 3) Lo mujer podría hacer decla­raciones en nuestro contra. 4) Los elementos anteriores podrán ser explo­tados contra nosotros…”

Elena Quinteros no fue entregada y Venezuela rompió relaciones diplomá­ticas con Uruguay. Según el informe final de la Comisión para la Paz, creada por el presidente Jorge Batlle, Elena fue ejecutado en los primeros días de noviembre de 1976. En el año 2002, 26 años después del secuestro, los investigaciones realizadas en cumplimiento del artículo 4° de la ley de Caducidad llevaron a lo cárcel al canciller de la época quien fue considerado el principal responsable de los hechos.


Citado en Alvaro Rico, Investigación histórica de detenidos desaparecidos. Presidencia de lo Repúblico, IMPO, 2007, tomo i, fichas personales.

sábado, 5 de octubre de 2019

¿Por qué se produjo un Golpe de Estado en Uruguay en 1973?

La situación internacional y su incidencia en el Golpe de Estado uruguayo
No se puede entender por qué se produjo un Golpe de Estado en Uruguay sin conocer lo que sucedía en el mundo en ese momento. Hay dos factores claves en el plano internacional que incidieron fuertemente en nuestra Dictadura.
  • La Guerra Fría estaba instaurada desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Las dos grandes potencias se disputaban el mundo tras la caída de Hitler y operaban en todos los rincones del planeta. Por un lado Estados Unidos pretendía extender el sistema capitalista y frenar el avance del socialismo. Por su parte la Unión Soviética tenía como objetivo expandir el socialismo y detener al sistema capitalista. La CIA y la KGB operaban en todo el mundo, inclusive en Uruguay. La CIA norteamericana apoyó el Golpe de Estado en Uruguay y en toda la región. Cuando Pinochet da el Golpe de Estado en Chile, aviones norteamericanos surcaron los cielos en pleno ataque al presidente Allende, electo por voto popular. También, y en caso que ganara el Frente Amplio las elecciones del 71, Estados Unidos solicitó a Brasil que nos invadiera, cosa que el país norteño aceptó. Por su parte la KGB financiaba y entrenaba movimientos de Izquierda en toda América Latina.

  • La Revolución Cubana también fue un factor clave. Provocó un efecto contagio en todo el continente. Un isla frente al gran imperio norteamericano había salido triunfante con una revolución liderada por Fidel Castro y el Che Guevara, destronando al dictador Batista. Muchos jóvenes uruguayos vieron en esa revolución un gran faro a seguir. De hecho el reclutamiento del MLN explotó en ese momento de la Historia. Sin embargo cuando el Che se hizo presente en la Universidad de la República, brindó un mensaje que no esperaban muchos de nuestros jóvenes: el Uruguay debe llegar al socialismo por la vía democrática y no por las armas. Por supuesto que esa recomendación de Guevara no fue seguida por los integrantes del MLN.
¿Cuáles fueron los principales factores internos que llevaron a una Dictadura cívico-militar en Uruguay?
Por supuesto que existen diversos factores internos para comprender a la Dictadura, pero nosotros pretendemos centrarnos en los que consideramos los más relevantes para explicar por qué se produjo un Golpe de Estado en Uruguay.
  • La crisis económica. Una vez finalizada la Guerra de Corea en 1953, comenzamos a gastar las reservas que nos quedaban de nuestro auge económico. Pero a partir de 1955 la Suiza de América, el Uruguay de las Vacas Gordas, comprendió que el precipicio estaba a pocos pasos y era inevitable. Esta crisis económica de largo aliento impactó fundamentalmente en una clase media que veía cómo sus privilegios se esfumaban. Doctores por ejemplo trabajando de mozos o de taxistas. Esta crisis económica, fue un caldo de cultivo para el surgimiento de movimientos de izquierda que veían en el socialismo un camino a seguir. Pero también la crisis económica no fue positiva para los sectores empresariales, que buscaban mantener sus ingresos a costa de bajos salarios y poca inversión. Estos sectores empresariales son los que van a exigirle al gobierno «mano dura» para frenar al movimiento de los trabajadores (de hecho en la década del 60 se crea la CNT como espacio para reclamar mejores condiciones de trabajo).

  • Conflictividad social. La crisis económica derivó en conflictos sociales. También aumentó la cantidad de uruguayos que buscaron otros horizontes en el exterior. La emigración por causas económicas se hizo constante. Miles de uruguayos se fueron del país. Pero también aumentó el nivel de conflicto social ante una torta económica que cada vez era más pequeña para repartir. Huelgas, reclamos salariales, movilizaciones, provocaron una situación límite en nuestro país.

  • Falta de respuesta efectiva de la clase política. Los partidos políticos uruguayos no lograron hallar soluciones claras a la crisis económica. Una de las alternativas que tomaron fue la decisión de pedir nuestro primer préstamo al FMI, lo que llevó a incrementar nuestra deuda externa e incluso a provocar mayor tensión social. La clase política uruguaya de ese entonces tiene gran responsabilidad en el Golpe de Estado por no hallar respuestas equilibradas a tiempo a una situación de escalada de violencia social. Tras la muerte de Gestido, por ejemplo, Pacheco Areco procuró defender los intereses de los sectores empresariales en detrimento de los trabajadores, agudizando el conflicto social y aumentando el poder militar.

  • Radicalización de los movimientos de izquierda. El surgimiento del MLN-T fue clave para entender el proceso de Dictadura. Es cierto que fueron derrotados antes del Golpe de Estado. ¿Pero acaso su amenaza no seguía latente? Los Tupamaros operaron en nuestro país con el fin de llevar a cabo una revolución armada de tinte socialista, diseñando un movimiento guerrillero urbano inédito en el mundo. Sin dudas que el MLN surge como una respuesta a la crisis económica en el marco de la Guerra Fría, en un mundo cada vez más bipolar. Su presencia fue clave para que la Derecha cobrara mayor protagonismo en el gobierno.

  • Derechización de los mandos militares y del gobierno. En la medida que la crisis económica se consolidaba y la conflictividad social aumentaba, los mandos militares comenzaron a derechizarse, a tomar un camino donde se aceptaba la idea de reprimir a sangre al movimiento sindical que reclamaba por sus derechos. El ala izquierda militar fue perdiendo peso. De hecho el General Seregni intenta transitar caminos de conciliación que lo apartan del mando militar. Por su parte los militares hallan en Pacheco Areco un aliado incomensurable, aceptando incluso la terrible idea de la creación de un Escuadrón de la Muerte que operaba en las tinieblas legales y donde se aplicaba la tortura desarrollada por los franceses en la guerra de Argelia y enseñada por los norteamericanos en la Escuela de Panamá. En el marco de la Guerra Fría, los militares uruguayos y el gobierno de Pacheco Areco, contaron con el apoyo de Estados Unidos para operar en su lucha contra los «insurgentes».

  • Gran parte del pueblo uruguayo «balconeó». Ante la radicalización de los sectores de izquierda y la derechización de los mandos militares, cuando Bordaberry disolvió las cámaras el 27 de junio de 1973, la gran mayoría de los uruguayos no hizo nada. Miró la situación desde un balcón. Es cierto que los movimientos sindical y estudiantil salieron a las calles para frenar el Golpe, pero la mayoría de los uruguayos permanecieron en sus casas y no atinaron siquiera a protestar. Esto sin dudas generó un apoyo pasivo a las Fuerzas Armadas que vieron su oportunidad de tomar el control de un gobierno que no hallaba soluciones políticas a la compleja situación del país. El Golpe de Estado llegó para quedarse por muchos años en nuestro país en un período oscuro que vivimos y aceptamos gran parte de los uruguayos.
Publicado en CiudadMalvín.com
BY  · JUNIO 27, 2017
https://ciudadmalvin.com/por-que-se-produjo-un-golpe-de-estado-en-uruguay/

viernes, 4 de octubre de 2019

El golpe de Estado y la instauración de la dictadura


El 27 de junio de 1973, el presidente Juan María Bordaberry decretó la disolución del Parlamento instaurando una dictadura, en el marco de una escalada golpista en otros países del Cono Sur de América Latina. En el caso uruguayo era la tercera vez que, en el siglo XX, un presidente electo constitucionalmente daba un golpe institucional, aunque eral la primera vez que lo hacía con la participación protagónica de las Fuerzas Armadas.

No fue un acontecimiento repentino e inesperado, sino que se trató del desenlace de un largo proceso de deterioro del sistema político democrático, claramente reconocible a partir de 1968, pero cuyas raíces más profundas deben ubicarse, en el contexto de la Guerra Fría, en la crisis económica surgida a mediados de la década de 1950 y la conflictividad social derivada de esta situación.

En Uruguay, la disposición reiterada de “medidas prontas de seguridad” (un instrumento constitucional previsto para casos de excepción) a partir de 1968, permitió la suspensión de las garantías individuales, la limitación de la libertad de expresión y de prensa, la prohibición del derecho de huelga y la restricción de las actividades sindicales. Asimismo, se decretó la “militarización” de funcionarios de los sectores público y privado que se hallaban en conflicto, se allanaron reiteradamente los locales universitarios y se incrementó el uso de la fuerza en la represión de la protesta social. A pesar del rechazo multitudinario a la muerte del estudiante Líber Arce, la escalada represiva fue en aumento.

El abuso de ciertos instrumentos legales, el desborde represivo y la adjudicación de nuevas funciones a las Fuerzas Armadas fueron estrategias empleadas desde los últimos años de la década de 1960 para contener la alta movilización política y gremial y reprimir los focos de guerrilla urbana Ello explica que en el momento del golpe ya se hubiesen producido detenciones, censuras y prohibiciones, además de haberse comprobado que la aplicación de torturas a detenidos era una práctica habitual.

La alianza de militares y civiles que gobernó desde la disolución del Parlamento, en sintonía con las orientaciones de la llamada Doctrina de Seguridad Nacional y del neoliberalismo e económico buscó promover transformaciones profundas en la política, la economía y las  sociedad uruguaya. Entre sus primeras medidas el nuevo régimen suspendió la actividad de los partidos políticos y decretó la disolución de la Convención Nacional de Trabajadores (CNT), disponiendo la clausura de todos sus locales y el arresto de sus dirigentes. Por decreto se suprimió el derecho a la huelga de los trabajadores. Para finales de 1973, se había intervenido la Universidad e ilegalizado casi la totalidad de las agrupaciones políticas y estudiantiles de izquierda. A su vez, el control que el régimen tenía sobre la información que circulaba públicamente, ejercido a través de la censura y la clausura de muchos medios de comunicación, dificultaba en gran medida la difusión pública de esta situación.

El año se cerró con la instalación de un Consejo de Estado, órgano consultivo, presidido por Martín Echegoyen e integrado por otros civiles, cuyas sesiones no fueron públicas.

Tomado de la web del Centro Cultural Museo de la Memoria.


viernes, 27 de septiembre de 2019

Uruguayas en la Unión Soviética durante los años 1970s


EL PAÍS  QUÉ PASA

CIEN AÑOS: LA REVOLUCIÓN RUSA

Uruguayas en el Moscú de los 70

La familia Saxlund se radicó en 1972 en la capital soviética y algunos de sus integrantes vivieron allí hasta entrados los 90. Las hermanas Marta y Raquel recuerdan cómo era la vida bajo el régimen comunista: desde la música pop a una TV sin publicidad. Sus historias en el día a día.

Lunes, 23 Octubre 2017

Ricardo Saxlund fue un periodista uruguayo corresponsal en Moscú del diario de extracción comunista El Popular. En 1972, en medio de la persecución previa a la dictadura, llegó a la capital soviética con su esposa y sus 11 hijos, entre ellos Marta y Raquel Saxlund, quienes a su llegada a la URSS tenían 13 y 11 años.

Vivían en un apartamento cerca de la emblemática Plaza Roja. Aprendieron el idioma e hicieron la secundaria y la universidad en aquel país. Marta se recibió de periodista y volvió a Uruguay en 1984. Raquel se casó, tuvo dos hijos y permaneció hasta 1991. Ambas guardan buenos recuerdos de aquellos tiempos juveniles, mantienen amistades y han vuelto varias veces. Es más, Raquel planea otra visita en ocasión del Mundial de 2018.

Casas.

El Estado otorgaba vivienda a las familias, por lo general en apartamentos dentro de grandes complejos. Las puertas no daban a la calle, si no a un patio interior, que era el centro de la vida social de los vecinos. Había juegos infantiles y en invierno se formaban pistas de patinaje. A través de grandes arcos se daban las salidas a la calles exteriores.

Podía darse el confinamiento. Marta recuerda casos de apartamentos compartidos por varias familias. Se dividían las habitaciones y compartían la cocina, que podía tener dos o tres heladeras.

Bebidas.

El refresco gaseoso más popular era la Puratina, una especie de guaraná. Había una bebida cola con la marca Bailkal y existía un refresco de centeno fermentado, una especie de malta pero más fuerte. Rondando los 80, con mayor apertura en el régimen, aparecieron las primeras gaseosas de origen occidental: Fanta y Pepsi. Coca Cola por entonces no.

La tradición en helados era más básica que la uruguaya. "Todos eran de crema doble, como si fuera chantilly congelado, y a eso se le agregaban diferentes salsas o frutos", recuerda Marta.

Compras.

"Era muy común que lo que fueras a buscar al supermercado no estuviese. Entonces traías otra cosa y buscabas cambiarla por lo que necesitabas", asegura Raquel y ejemplifica: "Yo iba a buscar papel higiénico, pero como no encontraba, traía pasta de dientes. Y empezaba a hablar con los vecinos a ver quién me lo cambiaba por el papel".

Marta también recuerda las colas en los comercios. "No faltaba dinero, sino productos". La vestimenta tampoco tenía mucha variedad. Era frecuente que las tiendas vendieran las mismas prendas y las rusas de una región terminaran vestidas prácticamente iguales.

Educación.

Exclusivamente pública, los niños y adolescentes hacían primaria y secundaria en los mismos edificios. El liceo iba hasta "décimo", pero empezaba en lo que sería el cuarto de escuela uruguayo por lo que terminaba a los 16 o 17 años. El horario era de 8:00 a 14:00 horas.

Los docentes eran multifuncionales. "La directora daba las clases de literatura o de matemáticas y era también la administrativa", recuerda Marta. El énfasis en la disciplina no le pareció excepcional. "Igual que en Uruguay, te podían mandar a la dirección".

Los estudiantes universitarios con mejores niveles recibían un premio mensual de 60 rublos si eran rusos y de 90 para los extranjeros. Un almuerzo en comedores estudiantiles podía costar 1 o 1,5 rublos, por lo que a veces les daba para ahorrar.

Pioneros.

Los niños y adolescentes solían sumarse al Movimiento Pioneros, que era como los Scout, pero de raigambre comunista. Recibían el pañuelo rojo distintivo en ceremonias similares al juramento de la bandera y prometían seguir el ideario de Lenin y del Partido. Raquel Saxlund recuerda que recibió el pañuelo de la madre del cosmonauta Yuri Gagarin.

En verano se organizaban los campamentos de pioneros. Los adolescentes se iban ¡por 40 días! a instalaciones en las afueras de la ciudad. Había competencias de nado y otros deportes, además de otras actividades de trabajo en oficios de campo, juegos y entretenimiento.

Salud.

Gratuita y obligatoria, como la enseñanza. El Estado no solo daba acceso, sino que imponía a los ciudadanos chequeos médicos cada seis meses.

Marta cuenta que sufrió un episodio de rara alteración que implicaba que los niveles máximos y mínimos de su presión prácticamente no tuvieran diferencia. Fue estudiada y atendida por varios especialistas hasta que le dieron medicación específica para el mal y lo superó.

Unos 30 años después, en Uruguay, hizo la misma crisis y aquí le han dicho que no hay tratamiento para su condición. "Nuestros servicios de salud son lamentables", compara.

Televisión.

A las 21:00 era la hora del informativo, llamado Tiempo. Comenzaba con un boletín informativo del Comité Central del Partido Comunista y luego se daban noticias internacionales y el pronóstico del clima. Duraba media hora.

Otros contenidos de los canales de TV era series de ficción, como 17 instantes de la primavera, muy recordada por Marta. No existía la publicidad.

El programa Encuentro con los niños se emitía antes del informativo. Era conducido por una señora que aparecía en pantalla con un muñeco de conejo y daba las buenas noches a los niños.

Transporte.

Tener un auto era un lujo en la URSS de los 70, reservado a los funcionarios con cargo medio o alto en el Partido Comunista. Las marcas eran Lada y Moskvich, en orden de prestigio.

La mayoría de las personas se movilizaba en el transporte público en trenes, subtes, ómnibus, trolebuses o taxis.

Raquel menciona otra modalidad. "El Uber de hoy era común en la Unión Soviética. Parabas a cualquier auto que pasaba y le preguntabas cuánto te cobraba por llevarte".

El pasatiempo durante los viajes era la lectura. "Así como hoy van todos con el celular, en la URSS se leía", recuerda Marta. Los libros eran baratos y a la cabeza de las preferencias estaba la poesía.

Esparcimiento.

La salida cultural preferida por los rusos hasta hoy es el teatro. Los concurrentes se visten de gala para asistir al Bolshói (Gran teatro).

En los cafés no se podía permanecer charlando porque había colas de espera. En un restaurante podía ocurrir lo contrario. "Te sentabas en una mesa y venía un funcionario a decirte que no había lugar. Nosotros ya cumplimos con el plan, ya atendimos las 10 mesas que nos tocaban, decía y no había caso", recuerda Raquel.
Por más que no había boliches nocturnos, los jóvenes solían hacer grandes fiestas cuando finalizaban el secundario en "décimo". Comenzaban en la misma escuela y luego hacían paseos por la ciudad.

A los 18 años, los varones iniciaban el servicio militar obligatorio, por lo que los amigos organizaban despedidas en casas. Ahí corría mucho el alcohol, o sea, el vodka. La tradición indicaba empinarla a temperatura natural. También tomaban cerveza.

Música.

La música pop soviética que sonaba en los años 70 les recuerda a las hermanas Saxlund a Márama o Rombai. "Cuando escuché por primera vez la cumbia cheta, me acordé enseguida de los acordes de aquellos años", dice Marta.

También había cantantes de música folclórica o patriótica. Los artistas extranjeros de mayor llegada eran Los Beatles, Rolling Stones, Raphael o Lolita Torres.

El final.

Raquel tenía dos grandes amigas en la URSS, ambas de nombre Tania. Una era vecina del complejo y la otra hija de un funcionario del partido. "Tenía acceso a todo lo que quisiera: ropa, gustos... Luego de la Perestroika, no soportó el cambio y se suicidó", relata.

La URSS cayó en 1991. Para ese entonces, casi todos los Saxlund se habían vuelto a Uruguay. Solo quedó Ricardo, el padre, un enamorado del país. Falleció en Moscú en 1995 y allí están sepultados sus restos. Para Marta, aquellos años fueron "muy felices". Raquel también los valora especialmente. "Lo que me dio la URSS no me lo hubiera dado nunca Uruguay".

"El cine no demonizaba a Estados Unidos".

Durante la Guerra Fría, gran parte de las películas de acción o bélicas de Hollywood se encargó de asociar a los soviéticos con el rol villano. Las uruguayas Marta y Raquel Saxlund no recuerdan el caso inverso. Ellas vivieron en la URSS entre 1972 y 1991. "De EE.UU. no se hablaba prácticamente". Las películas nacionalistas se afirmaban en el triunfo sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial, que en la URSS así como en la Rusia de hoy se le llama Gran Guerra Patria. "Los malos habían sido los nazis, la ultraderecha".

Las tres grandes fechas patrias de la URSS eran el 1 de mayo por el Día de los Trabajadores, 9 de mayo, que se celebraba el triunfo sobre el nazismo, y el 7 de noviembre como aniversario de la Revolución de Octubre. En todos los casos había desfiles en la Plaza Roja, muchas veces con tanques, misiles y armamento militar muy pesado que al irse pasaba por la puerta de la casa de las uruguayas. "Las primeras veces nos asustábamos".

jueves, 26 de septiembre de 2019

Hitos y curiosidades de la Guerra Fría

Hitos y curiosidades de la Guerra Fría

Publicado: 2 feb 2014 09:20 GMT

https://actualidad.rt.com/actualidad/view/118744-hitos-curiosidades-guerra-fria-eeuu-urss

Los más de cuarenta años marcados por la tensión geopolítica, económica e ideológica entre la URSS y EE.UU. pasaron a la historia como la Guerra Fría (1946 - 1991), un periodo bien conocido y plagado de hechos e hitos históricos.

¿Quién inventó el término Guerra Fría?

El uso del término Guerra Fría se generalizó en el año 1945 para designar las tensiones geopolíticas entre la URSS y EE.UU. Por primera vez apareció el 19 de octubre de 1945 en un artículo de George Orwell titulado 'Tú y la bomba atómica' en el diario británico 'Tribune', donde sostenía que la aparición de las bombas atómicas llevarán a la aparición de dos o tres megapotencias que, de una parte, podrían matar a millones de personas y, de otra, comprometerse a no atacar nunca a otras megapotencias. A dicha situación Orwell la denominó "guerra fría". No obstante, fue el financiero estadounidense y consejero presidencial Bernard Baruch quien usó oficialmente el término por primera vez el 16 de abril de 1947 durante un discurso en la Camará de Representantes de Carolina del Sur cuando afirmó: "No nos engañemos: estamos inmersos en una Guerra fría". A popularizar el término también contribuyó el columnista Walter Lippmann con la edición en 1947 de un libro titulado 'Guerra fría'.

300 bombas para 100 ciudades soviéticas

En 1949 EE.UU. elaboró el plan 'Dropshot' con la vista puesta en una eventual guerra nuclear contra URSS y que contemplaba el lanzamiento de 300 bombas atómicas y de 29.000 misiles de gran potencia sobre más de 200 objetivos en 100 ciudades soviéticas para prevenir la expansión de la URSS y la unión de nuevas repúblicas. El comienzo de la guerra fue fijado para el 1 de enero de 1957, pero, según los historiadores, el plan no fue aprobado por el Estado Mayor Conjunto o la Junta de Jefes del Estado Mayor. Hasta 1951 fue usado a menudo como fuente de información sobre lo que haría falta para hacer frente a la URSS y cuánto costaría.

Bomba atómica en la Luna

El plan secreto Proyecto A119 o 'Estudio sobre los vuelos científicos a la Luna' fue elaborado en 1958 por la Fuerza Aérea de EE.UU. y consistía en detonar una bomba nuclear sobre la superficie de la Luna. Se presume que el plan tenía como objetivo demostrar la superioridad de EE.UU. en relación a la URSS y al resto del mundo durante la Guerra Fría. La mayor parte de los documentos relacionados con el plan, que fue revelado solo en el año 2000, ha sido destruida y Washington no ha confirmado oficialmente la existencia de dicho programa. 

La clave secreta del arsenal nuclear de EE.UU. era '00000000'

Durante cerca de 20 años las claves de lanzamiento de misiles intercontinentales se componían de ocho ceros. En 1962 el presidente John Kennedy firmó un decreto para proteger cada arma nuclear del sistema PAL excluyendo la posibilidad de lanzamiento sin la clave correcta ni una autorización. Estos sistemas fueron instalados bajo la supervisión del secretario de Defensa de la época, Robert McNamara. En 1977 fue tomada la decisión de cambiar el clave y poner a cada misil su clave individual.

8 billones de dólares para la guerra ideológica

El historiador de relaciones internacionales Walter LaFeber ha calculado que EE.UU. desembolsó durante la Guerra Fría alrededor de 8 billones de dólares, si se tiene en cuenta el dinero que EE.UU. gastó en la guerra de Corea y de Vietnam, la intervención en Afganistán, Nicaragua, Cuba, Chile, Republica Dominicana y Granada, las operaciones de la CIA y el desarrollo de armamento.

Medallas bipolares

En abril de 2007 el Congreso de EE.UU. aprobó un proyecto de ley para establecer un nuevo galardón por la participación en la Guerra Fría. Se trata de una medalla sin estatus oficial que el Ejército de EE.UU. no reconoce. Cualquier soldado que sirviera en las Fuerzas Armadas de EE.UU. durante este periodo, puede adquirir esta medalla. Solo Louisiana, Texas y Alaska la consideran una medalla oficial.  En EE.UU. existe una asociación de veteranos de la Guerra Fría que exige ser reconocida por las autoridades pero que solo ha logrado que el Departamento de Defensa les entregue certificados que confirman su participación en la Guerra Fría.

La Operación Anádir en Cuba

Así fue como los militares de la URSS llamaron al emplazamiento ultrasecreto de misiles balísticos nucleares, bombarderos de medio alcance y una división de infantería mecanizada en Cuba. La medida se llevó a efecto en octubre de 1962 en respuesta al desplazamiento de los misiles estadounidenses en Turquía, Italia e Inglaterra, y llevó la tensión entre las dos superpotencias a su punto álgido.