jueves, 26 de noviembre de 2020

Uruguay entre democracia y autoritarismo

El mito del Uruguay democrático

Si bien  es cierto que ha sido uno de los países latinoamericanos que gozó de mayor estabilidad democrática a lo largo del siglo XX, también lo es que la democracia no ha sido una realidad permanente ni una esencia inmutable. Por el contrario, como tantos otros países en Europa y América Latina, la experiencia uruguaya ha sido la de la oscilación entre democracia y autoritarismo. De hecho, de los 81 años comprendidos entre 1930 y 2010, durante 27, exactamente la tercera parte del período, el país vivió bajo situaciones de autoritarismo o semiautoritarismo. Tres golpes de estado (1933, 1942, 1973) sucedieron durante esa etapa y en dos oportunidades se instauraron dictaduras que gobernaron por largo tiempo. La experiencia democrática iniciada con la Constitución de 1918 fue interrumpida por el golpe de Estado civil ejecutado por el presidente Gabriel Terra en 1933. Se instauró entonces una dictadura que, si bien se liberalizó a partir de 1939, no finalizó hasta que en 1942 otro golpe de Estado civil condujo finalmente a la normalización política a partir de 1943. Desde entonces y hasta 1967 el país vivió una segunda experiencia democrática.
            
A partir de 1968, bajo la presidencia de Jorge Pacheco Areco, como respuesta al ascenso de la protesta social y a la emergencia del desafío de una guerrilla de propósitos revolucionarios, se produjo una clara deriva autoritaria. El deterioro de los rasgos esenciales de la convivencia democrática fue tan profundo que entre 1968 y 1973 no puede reconocerse una democracia plena, sino más bien un tipo de régimen semiautoritario que hoy podemos interpretar como de transición hacia la segunda dictadura del período. Esta se instauró finalmente en 1973, mediante un nuevo golpe de Estado, esta vez civil-militar, ejecutado por el presidente Juan María Bordaberry con respaldo de las Fuerzas Armadas. Se inauguró entonces la etapa de mayor represión y violencia estatal en la historia uruguaya, llegando a extremos de terrorismo de Estado y mostrando incluso, por momentos, pretensiones totalitarias. Tras doce años de dictadura, y en el marco de una transición negociada que recién culminó en 1989, el país ha vivido una tercera experiencia democrática, la más larga hasta el momento.

Al final de esta secuencia resulta claro que el mito del Uruguay democrático esconde en verdad la realidad de una alternancia entre autoritarismo y democracia que entre 1930 y 2010 incluye dos dictaduras y dos períodos democráticos. La mayor duración de estos últimos no quiere decir que los intervalos autoritarios hayan sido desvíos excepcionales, casi que accidentes de la historia en un país destinado a vivir en democracia. Tampoco puede dejarse de lado el hecho de que, contextualizando la historia uruguaya en el marco latinoamericano, resulta que Uruguay se cuenta entre los países que han podido disfrutar de los períodos más largos de estabilidad democrática en el período histórico que estamos estudiando.     

Tomado del libro Uruguay. En busca del desarrollo entre el autoritarismo y la democracia, 1930/2010, coordinado por los historiadores Aldo Marchesi, Vania Markarián y Jaime Yaffé. 

1. Buscar información que defina los siguientes conceptos: democracia, autoritarismo, dictadura, golpe de estado, terrorismo de Estado, totalitarismo.

2.  ¿Qué rasgos generales caracterizaron la experiencia política de Uruguay entre 1930-2010?

3. Realizar una línea de tiempo y ubicar en ella los hechos y procesos históricos que aparecen mencionados en el texto.

4.  ¿Qué diferencia a Uruguay de otros países latinoamericanos?

5.  ¿Cuáles serán los “rasgos esenciales de la convivencia democrática”?

6. Buscar información sobre Jorge Pacheco Areco y su presidencia.


7. Conseguir información sobre Juan María Bordaberry y el golpe de Estado de 1973.

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Transición de la dictadura a la democracia en Uruguay

¿Cómo se produjo la salida de la dictadura?

Durante los primeros años de la década de 1980 la dictadura y la política económica empezaron a debilitarse. El Uruguay entró en crisis, aumentó el desempleo y bajó el valor de los salarios. Desde el exterior se sentía la presión de las organizaciones internacionales defensoras de los derechos humanos y de los exiliados. 

Ante la falta de respaldo y las denuncias de los organismos internacionales por las violaciones a los derechos humanos, las fuerzas armadas uruguayas buscaron en la ciudadanía apoyo a su proyecto. Intentaron obtener la aprobación interna utilizando varios mecanismos; el plebiscito de 1980 fue el ejemplo más notorio. El pueblo dijo no, a pesar del miedo y de la propaganda militar que inundaba los medios de comunicación.

Después del plebiscito empezó un largo trayecto hasta llegar a las elecciones democráticas. Lentamente comenzaron los cambios: algunos partidos políticos empezaron a funcionar activamente, como el Partido Colorado, el Partido Nacional y la Unión Cívica; a varios políticos exiliados se les permitió regresar al país y otros fueron liberados de la cárcel.

La sociedad comenzó a expresarse con mayor libertad en contra del régimen militar; se realizaron caceroleadas y manifestaciones públicas. El 27 de noviembre de 1983 más de 400.000 personas se concentraron en el Obelisco pidiendo elecciones libres y democracia.

El retorno de la democracia no fue fácil; los militares pusieron condiciones para dejar el poder. La negociación fue en el Club Naval con la participación del Partido Colorado, el Frente Amplio y la Unión Cívica; el Partido Nacional se negó a participar, ya que su líder Wilson Ferreira fue detenido cuando llegó del exilio. En noviembre de 1984 se llevaron a cabo las primeras elecciones democráticas desde 1971. Era el fin de la dictadura militar.

Cuestionario:

1.  ¿Por qué razones económicas y políticas comenzó a debilitarse el gobierno dictatorial?
2. ¿Cómo buscaron apoyo las fuerzas armadas? ¿Qué sucedió entonces?
3.  ¿Cuáles fueron los primeros cambios en el camino hacia unas elecciones democráticas?
4. ¿De qué formas expresó la sociedad su rechazo a la dictadura?
5. ¿De qué forma se produjo finalmente el retorno a la democracia?


Buscar información sobre: el plebiscito de 1980, la concentración del Obelisco en 1983 y el Pacto del Club Naval en 1984.

viernes, 30 de octubre de 2020

AMÉRICA LATINA ENTRE LA REVOLUCIÓN CUBANA Y LAS DICTADURAS

La Cuba de Fidel 

Cuba, protectorado de los Estados Unidos, desde su independencia en 1898 fue gobernada por distintos regímenes dictatoriales y su economía manejada por los intereses azucareros estadounidenses. La mafia controlaba el juego, la prostitución y las drogas en la isla. La corrupción alcanzaba límites escandalosos durante la dictadura del ex sargento Fulgencio Batista a partir de 1952 y fueron violentamente reprimidos movimientos de oposición encabezados por grupos de estudiantes y partidos democráticos. El organizado por el abogado Fidel Castro, su hermano Raúl y el médico argentino Ernesto Guevara de la Serna, conocido como el CHE, logró en 1959 tras tres largos años de lucha, el objetivo buscado. En medio del entusiasmo popular, la entrada triunfal de Fidel Castro en La Habana, abrió una nueva era en la historia de la isla. Será característica del nuevo gobierno su firme voluntad de transformaciones radicales: expropiación de monopolios locales y norteamericanos, reforma agraria, extensión de servicios sanitarios, campañas de alfabetización masiva. La orientación del mismo hará que entre 1960 y 1961 se concrete la ruptura con Washington-EEUU.

América Latina entre la Revolución Cubana y la Alianza para el progreso 

A fines de los '50, Latinoamérica continuó siendo un continente marcado por altas desigualdades sociales. Los procesos populistas, en muchos casos interrumpidos por golpes de estado, no alcanzaron a superar los problemas de analfabetismo, desnutrición, vivienda y trabajo. La Revolución Cubana se transformó en una alternativa a imitar para importantes sectores políticos y sindicales de América Latina que veían en el modelo socialista una posible solución a sus problemas cotidianos. El gobierno norteamericano de Kennedy, preocupado por la influencia de la Revolución Cubana en América Latina, lanzó a comienzos de los 60 la "Alianza para el Progreso", un programa de ayuda económica destinado a combatir la miseria y mejorar la situación social de los sudamericanos. La trágica muerte de Kennedy en 1963 pondrá fin a las políticas reformistas y a la Alianza para el Progreso. Bajo la administración Johnson, los EEUU volverán a su tradicional política de respaldo de las fuerzas del orden establecido, y tomando como excusa el temor a la propagación del ejemplo cubano, fomentó experiencias militares totalitaristas. El primer ejemplo de este cambio de política se produjo en Brasil, donde el ejército, conel apoyo de los Estados Unidos, encabeza un golpe de estado en 1964 contra la política reformista del presidente Goulart. La experiencia se repetirá en 1966 en Argentina, en 1973 en Uruguay y Chile.

La rebelión juvenil en América Latina 

Los jóvenes latinoamericanos se hicieron eco de la corriente mundial que cuestionaba el orden establecido. La rebelión juvenil contagió al resto de la sociedad, que en muchos países eligió el cambio a principios de los 70. En Chile y en Argentina triunfaron en las elecciones partido populares que intentaron llevar adelante reformas sociales y políticas. Pero estos procesos fueron interrumpidos por golpes militares. En Chile el 11 de Septiembre de 1973, el General Pinochet derrocó al presidente socialista Salvador Allende y en Argentina, el 24 de marzo de 1976, el General Videla derribó el gobierno constitucional de María Estela Martínez de Perón. Los militares, apoyados por los grandes grupos económicos y la banca internacional, implantaron una férrea dictadura, persiguiendo, torturando y asesinando a miles de personas que se oponían a su gobierno. 

Allende en Chile 

El gobierno Socialista de Salvador Allende desde 1970 venía cumpliendo con sus promesas electorales. Llevó adelante una política en beneficio de las mayorías populares, nacionalizando importantes empresas extranjeras. Estas medidas, junto con el acercamiento de Chile a la Cuba de Fidel Castro, provocaron la hostilidad del gobierno norteamericano de Nixon que decretó el bloqueo económico de Chile. El malestar norteamericano encontró eco en la oligarquía chilena y comenzó la conspiración. Finalmente el 11 de Septiembre de 1973, al mando del Gral Pinochet las fuerzas armadas chilenas bombardean el palacio de la Moneda y asesinan al presidente Salvador Allende. Asumiendo el mando Pinochet instaurando una feroz dictadura militar que se mantendrá en el poder hasta 1990. 

La Iglesia en América latina 

En América Latina, una de las principales consecuencias del Concilio Vaticano II fue la convocatoria por parte del CELAM (Consejo Episcopal Latinoamericano), en 1968, de una conferencia en la ciudad colombiana de Medellín. Allí surgió la "teología de la liberación, que parte de un mensaje de Juan XXIII de 1962 donde expresaba que "frente a los países subdesarrollados, la Iglesia se presenta tal como es y quiere ser: como la Iglesia de todos y, particularmente, la Iglesia de los pobres". En un contexto de gran diferenciación social, escasa o nula representatividad política de los sectores más pobres; el concepto de "Iglesia de los pobres" fue interpretado por algunos sacerdotes como que era ese institución la que debía luchar por los que menos tenían, confundiéndose en algunos casos con los movimientos de liberación que utilizaban la lucha armada o en otros casos con una evangelización cargada de un alto contenido social. Por otra parte, la Encíclica "Populorum Progressio" de Paulo VI de 1967, donde se critica al sistema capitalista (ver recuadro) y denunciaba la situación imperante en el Tercer Mundo, alimentó aún más las posturas en favor de la teología de la liberación. No toda la Iglesia católica latinoamericana compartía estas ideas que pronto fueron neutralizadas por la nueva conducción del CELAM a partir de 1972 y se terminó de redefinir el verdadero papel de la Iglesia americana en la Conferencia de Puebla de 1979 bajo el papado de Juan Pablo II. Muchos sacerdotes que abrazaron la teología de la liberación fueron perseguidos y asesinados como el Padre Carlos Mugica de Argentina. 

La doctrina de la seguridad nacional 

Doctrina difundida por los Estados Unidos en América Latina a través de la escuela de formación de oficiales superiores de las fuerzas armadas. En esta institución ubicada en la zona del Canal del Panamá y conocida como "Escuela de las Américas", oficiales norteamericanos instruían política y militarmente a los jefes de los ejércitos latinoamericanos. Allí se difundió esta teoría según la cual el enemigo no estaba fuera de las fronteras sino dentro del propio país. Ese enemigo era el opositor, denominado genéricamente como "subversivo" al que había que combatir hasta la muerte. Esta Doctrina tuvo una nefasta influencia en la región y fue aplicada a rajatabla por las distintasd dictaduras latinoamericanas.

Autor: Felipe Pigna

martes, 1 de septiembre de 2020

Razones para una segunda guerra mundial.

Fragmento del discurso de Winston Churchill cuando habló en París el 24 de septiembre de 1936:

 

« ¿Cómo podríamos soportar, después de haber sido amamantados en un ambiente libre, que nos amordazaran, que hubiera espías, escuchas y delatores por todos los rincones, que hasta nuestras conversaciones privadas fueran captadas y utilizadas contra nosotros por la policía secreta y por todos sus agentes y criaturas, que nos arrestaran y nos encerraran sin juicio, o que nos juzgaran tribunales políticos o partidistas por delitos desconocidos hasta ahora para el derecho civil?»

 

« ¿Cómo podríamos soportar que nos trataran como escolares, cuando somos hombres adultos, que nos hicieran desfilar por decenas de miles, marchando y aclamando este eslogan o aquél, que filósofos, profesores y escritores fueran intimidados y obligados a trabajar hasta la muerte en campos de concentración, que nos obligaran en todo momento a ocultar el normal funcionamiento natural del intelecto humano y los latidos del corazón humano? Para no someternos a semejantes opresiones, seremos capaces de cualquier cosa»

Fragmento del discurso de Hitler en el Reichstag el 28 de abril de 1939:

«La Providencia me mostró el camino para liberar a nuestro pueblo desde lo más profundo de su miseria sin derramamiento de sangre y conducirlo una vez más al resurgimiento. La Providencia me concedió que yo pudiera cumplir con mi tarea suprema de sacar al pueblo alemán de las profundidades de la derrota, liberándolo de las ataduras del más indignante dictado de todos los tiempos. Solamente ese ha sido mi objetivo.»

«Desde el día en que yo entré en política, no me ha animado más ideal que el de reconquistar la libertad de la nación alemana, restableciendo el poder y la fuerza del Reich, superando el resquebrajamiento interno de la nación, poniendo remedio a su aislamiento del resto del mundo, y salvaguardando el mantenimiento de su existencia económica y su independencia política.»

«He trabajado solamente para restaurar lo que una vez, otros destruyeron por la fuerza. He deseado sólo reparar lo que la maldad satánica y la sinrazón humanas destruyeron o demolieron. No he tomado, por tanto, ninguna medida que haya violado los derechos de los demás, sólo he restaurado en justicia lo que fue violado hace veinte años. Actualmente en el Gran Reich alemán no existe ningún territorio que no fuera desde los primeros tiempos parte de este Reich, vinculado a él o sujeto a su soberanía. Mucho antes de que el continente americano fuera descubierto -por no decir colonizado- por la gente blanca, este Reich existía, no sólo con sus fronteras actuales, sino con la adición de muchas otras regiones y provincias que desde entonces se han perdido.»

 

 

Fragmento del discurso de Josif Stalin llamando a resistir la invasión alemana, 3 de Julio de 1941:

 

«Esta guerra con la Alemania fascista no puede ser considerada como una guerra ordinaria. No sólo es una guerra entre dos ejércitos, es también una gran guerra del pueblo soviético contra las fuerzas del fascismo alemán. El objetivo de esta guerra nacional de nuestro país contra los opresores fascistas, no es sólo la eliminación del peligro que pende sobre nuestro país, sino también ayudar a todos los pueblos europeos que sufren bajo el yugo del fascismo alemán.»

«En esta guerra de liberación no debemos estar solos. En esta guerra tendremos aliados leales en los pueblos de Europa y América, incluidos los alemanes que están esclavizados por los déspotas hitlerianos. Nuestra guerra por la libertad de nuestro país se mezclará con la de los pueblos de Europa y América por su independencia, por las libertades democráticas. Será un frente unido de pueblos defendiendo la libertad y contra la esclavitud y las amenazas de esclavitud del ejército fascista de Hitler (...) Camaradas, nuestras fuerzas son innumerables. La arrogancia enemiga pronto les descubrirá su coste. Juntos en el Ejército Rojo y en la Armada, miles de trabajadores, granjeros colectivos e intelectuales están alzándose para golpear al enemigo agresor.»

Cuestionario:

1) Leer atentamente los 3 textos. Vamos a hacer lo siguiente:

2)     Señalar a qué país representa cada uno de los textos.

3)     Señalar a qué régimen político pertenece el personaje histórico que realizó el discurso (comunismo, democracia liberal, fascismo) y buscar una breve definición de cada uno.

4)     ¿A qué sistema político se refiere Churchill y cuáles son las características que rechaza del mismo?

5)     ¿Cuáles serían los objetivos de Hitler? ¿A qué derrota del pueblo alemán se refiere? ¿Cómo justifica la política expansionista que estaba llevando al mundo a la guerra?

6)     ¿En nombre de qué principios Stalin llama a resistir la invasión alemana? ¿A quiénes convoca? ¿Cuál será la misión del “ejército rojo” en la guerra?

domingo, 30 de agosto de 2020

Consecuencias de la segunda guerra mundial

Consecuencias de la Segunda Guerra Mundial

Resulta imposible determinar con exactitud la cantidad de muertes en la Segunda Guerra Mundial, ya sea porque el régimen ruso escondió la información, o porque contabilizar las muertes de civiles era una tarea desmedida. Las pérdidas humanas fueron entre 50 y 60 millones de personas, la mitad civiles. Si la Primera Guerra Mundial fue una tragedia para los combatientes, y para las regiones donde ocurrieron las batallas, durante la Segunda este escenario se amplió y el nivel de mortandad de la población civil fue enorme. Por ejemplo, se puede señalar que tras el ataque aéreo aliado a la ciudad alemana de Dresden murieron más de 600 mil personas, o que la caída de la primera bomba atómica en Hiroshima provocó la muerte instantánea de más de 100 mil personas. En el asedio a Stalingrado murieron más de 900 mil personas de hambre, y en los centros de detención alemanes, de los 5,7 millones de prisioneros rusos, murieron 3,3 millones. Además se ocasionó el extermino de 6 millones de judíos aproximadamente. En las ciudades bombardeadas no solo murieron civiles en forma masiva, sino que los sobrevivientes sufrieron secuelas que los afectaron a ellos y a las generaciones posteriores. Las huellas de la profundidad de la experiencia vivida fueron difíciles de borrar y permanecen en la memoria colectiva. En Francia, unos tres millones de personas habrían actuado como colaboradores del régimen nazi, denunciando a sus conciudadanos al gobierno de ocupación. La postguerra traería venganza y represalias por parte de los afectados.

Tras la guerra, Europa quedó totalmente destruida y un nuevo mapa de influencias comenzó a configurarse. Los deseos de no volver a repetir la experiencia destructiva de ambas contiendas, y de alcanzar una paz duradera, se concretaron en la creación de las Naciones Unidas. Gran parte del mundo comenzó a depender de los préstamos y del comercio de Estados Unidos, que se había convertido en la mayor potencia económica mundial. Europa perdió definitivamente su rol hegemónico en la comunidad internacional, papel que fue ocupado por Estados Unidos. Las grandes potencias europeas se debilitaron y, prontamente, en las décadas siguientes, perdieron sus colonias de Asia y África. El mundo se dividió en dos bloques ideológicamente enfrentados: el comunista, liderado por la Unión Soviética, y el liberal capitalista, dirigido por Estados Unidos. Alemania quedó dividida en la República Federal de Alemania (RFA) y la República Democrática de Alemania (RDA). La URSS se anexó los Estados bálticos y mantuvo bajo su influencia a la mayoría de los países que fueron liberados por el Ejército Rojo: Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Bulgaria, Rumania y Alemania Oriental. En estos países, los partidos democráticos fueron suprimidos y se impuso el modelo soviético de partido único.

Con el objeto de erradicar definitivamente el nazismo y el fascismo los países aliados instituyeron el Tribunal Militar Internacional de Nuremberg, donde se definió el genocidio y culpabilidad de todas las personas que habían participado en acciones criminales de lesa humanidad. Este término de “lesa humanidad” se utiliza en los distintos procesos de Nuremberg como respuesta a la insuficiencia de la categoría Crimen de Guerra, que solo se podía aplicar a acciones contra combatientes enemigos y que no incluía los crímenes contra personas civiles pertenecientes al mismo país o a países neutrales.



VOCABULARIO

• Genocidio: actos perpetrados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial, político o religioso, con algún propósito particular.

• Crímenes de lesa humanidad: conductas tipificadas como asesinato, exterminio, deportación o desplazamiento forzoso, encarcelación, tortura, violación, prostitución forzada, esterilización forzada, persecución por motivos políticos, religiosos, ideológicos, raciales, étnicos u otros.




Tomado de: Gonzalo Álvarez y Macarena Barahona, “Historia y Ciencias Sociales”, Santiago de Chile.

sábado, 29 de agosto de 2020

Características de la segunda guerra mundial


En una guerra de ideologías parece que todo puede valer. En la Segunda Guerra Mundial se enfrentaron visiones de mundo total y absolutamente contrapuestas; fue, por lo tanto, una guerra de exterminio, donde las posibilidades de negociación eran imposibles. En ella se jugaba la defensa no solo de sistemas políticos diferentes –democracia liberal o autoritarismo nazi-fascista, por ejemplo–, sino que visiones y percepciones muy disímiles respecto del ser humano, la sociedad y la cultura. Para los estados involucrados no quedaba más alternativa que la victoria total, ya que estaba en juego la sobrevivencia. Por tales razones, ambos bandos aunaron todos sus esfuerzos materiales y humanos, movilizaron al 20 % de su población activa, y desplegaron economías de guerra, con gran desarrollo de la industria pesada, orientada a la fabricación de aviones, carros de combate, armas, etc.

A diferencia de la Primera Guerra, que se desarrolló principalmente en el frente europeo, la Segunda Guerra tuvo como escenario todo el mundo. Tras la primera fase, netamente europea, la guerra adquirió un carácter planetario con operaciones simultáneas en el Atlántico, Pacífico e Índico, además de los frentes continentales de Europa, Asia y África. Las armas y estrategias defensivas de la Primera Guerra Mundial –ametralladoras, minas, trincheras–, dieron paso a armas ofensivas en la Segunda Guerra, por lo cual las campañas se caracterizaron por su gran movilidad, con la utilización de tanques, aviones bombarderos, submarinos y portaviones para la guerra naval; estos últimos especialmente en el frente del Pacífico. Si en la Primera Guerra las operaciones militares se centraron en los frentes de batalla, en la Segunda se involucra a la población civil en su conjunto, y esta es sometida a bombardeos en las ciudades, saqueos en sus aldeas o requisamiento de sus propiedades rurales.


Tomado de: Gonzalo Álvarez y Macarena Barahona, “Historia y Ciencias Sociales”, Santiago de Chile.

jueves, 27 de agosto de 2020

LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

La Segunda Guerra Mundial se extendió entre el 1 de septiembre de 1939, cuando Alemania atacó a Polonia, y el 10 de agosto de 1945, en que, tras la explosión de dos bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, Japón se rindió a los Estados Unidos. Meses antes, el 8 de mayo del mismo año, se había producido la capitulación alemana ante los aliados occidentales y al día siguiente ante la Unión Soviética.

La intervención directa o indirecta de la mayoría de las naciones le imprimió su carácter mundial. En un primer momento el bando "aliado" estuvo conformado por los paises europeos atacados por Alemania e Italia: Gran Bretaña, Francia, Bélgica, Holanda, Polonia, Checoslovaquia, Noruega, Yugoslavia y Grecia, quienes recibieron la ayuda de las colonias francesas e inglesas y los países de la Commonwealth británica (Australia, Canadá, Nueva Zelanda). La expansión japonesa en el Sudeste asiático involucró en el bando aliado a China y, con el ataque a Pearl Harbor  el 7 de diciembre de 1941, a los Estados Unidos. La invasión alemana de la Unión Soviética facilitó que el régimen comunista de éste país y las democracias occidentales formasen un frente común contra el nazi-fascismo. La declaración de guerra de Alemania e Italia el 11 de diciembre de 1942 habilitó a los Estados Unidos a entrar en el escenario europeo de la guerra, arrastrando a la mayoría de los países latinoamericanos a participar al menos de forma indirecta en el bando aliado.

Enfrentando a los "aliados", estaba el "Eje" formado por Alemania e Italia -que recibieron el apoyo de Austria, Rumanía, Hungría, Bulgaria y Finlandia- y Japón, aunque este país nunca intervino en los frentes europeos y africanos de la guerra.

El escenario de la guerra fue también por primera vez realmente mundial. Europa y Asia soportaron los mayores efectos. Pero las operaciones militares alcanzaron también a África y Oceanía, e incluso se registraron algunas acciones navales en Sudamérica.

El enfrentamiento armado y el expansionismo territorial se realizaron en nombre de banderas ideológicas:

El Eje luchaba por un orden nuevo que sustituyera al corrupto sistema liberal y detuviera el peligro comunista. El nazismo alemán y el fascismo italiano representaban la ideología del Eje en Europa. 

Desde el campo aliado occidental se puso el énfasis en la defensa de valores como la libertad y la igualdad, que eran principios fundamentales para las democracias liberales como Gran Bretaña y los EEUU. 

En cuanto a la URSS, además de defenderse de la agresión nazi-fascista sus aspiraciones en la contienda se centraban en consolidar su existencia, acabar con el fascismo y afirmar su régimen comunista frente al acoso del capitalismo.

Esta guerra ideológica fue acompañada del comportamiento salvaje y sin contemplaciones de casi todos los contendientes. El uso de los más refinados y mortíferos sistemas de destrucción originados en el gran avance tecnológico de la época, el ataque y acoso de la población civil, también fueron característicos del conflicto. Los acuerdos de las convenciones de Ginebra y de La Haya que incluían para el caso de guerra el respeto a la población civil, a los prisioneros o a los habitantes de los países ocupados, fueron violados sistemáticamente entre 1939 y 1945, de forma muy señalada por los ejércitos del Eje, pero también por sus enemigos.

Por primera vez, en la larga historia de los enfrentamientos militares, la lista de muertos y heridos civiles superó a la de soldados en la casi totalidad de las naciones. Este desequilibrio es la consecuencia más horrorosa de lo que se ha calificado como "guerra total", en la que desaparecen códigos y éticas de tiempos pasados, para dejar paso a las frías decisiones de los estrategas militares, con especial énfasis en el uso del arma aérea. Lo mismo los agresores nazis, que las bombas norteamericanas y británicas, o las divisiones del "ejército rojo", se emplearon como máquinas de matar (a veces dirigidas por auténticos criminales de guerra), ante cuyos resultados difícilmente se justifican los discursos de los políticos.

Resumen de F. García de Cortázar, J. Mª. Lorenzo Espinosa, "Historia del Mundo Actual, 1945-1995", págs. 13-16.


viernes, 3 de julio de 2020

RELACIÓN ENTRE LOS NIVELES DEL TIEMPO HISTÓRICO: EJEMPLO RACISMO EN EEUU



Revista Time sacude a EE.UU. con su portada: "Las raíces de la rebelión de Baltimore"


La imagen en blanco y negro, muestra a un joven a rostro cubierto escapando de un grupo de policías, con bastones. "América, 1968", tachando el año por el de 2015, intentado reflejar que es un tema real y constante en EE.UU.

La ciudad de Baltimore se ha visto conmocionada tras la muerte de Freddie Gray, un joven afroamericano que en el proceso de su detención por parte de un policía blanco, el 12 de abril, sufrió una herida en su columna que terminó provocándole la muerte, cinco días más tarde.

Tras el funeral del joven, las protestas ciudadanas desembocaron en una oleada de violencia que finalizó con más de 20 policías heridos y múltiples destrozos en la ciudad.

Ante los hechos las autoridades decretaron estado de emergencia y toque de queda.

Las protestas contra lo que se ha denominado una demostración de que el racismo no es cosa del pasado en Estados Unidos, llevó a que la revista Time escogiera para su portada el reportaje "The roots of Bartimore's riot" -"Las raíces de la rebelión de Baltimore"-, con una fotografía que reza: "What has changed, What hasn't", de David Von Drehle ("Qué ha cambiado, qué no ha cambiado").

La imagen en blanco y negro, muestra a un joven a rostro cubierto escapando de un grupo de policías, con bastones. "América, 1968", tachando el año por el de 2015, intentado reflejar que es un tema real y constante en EE.UU.

Fuente: https://www.elmostrador.cl/noticias/mundo/2015/04/30/foto-revista-time-remece-a-ee-uu-con-su-portada-las-raices-de-la-rebelion-de-baltimore/


Coincidiendo con las protestas contra la violencia policial en Estados Unidos, se ha viralizado una supuesta portada de la revista Time en la que se ve a un afroamericano huyendo de la policía, junto con el título "América, 2020" con los años 1968 y 2015 tachados. Se trata de un montaje de otra portada de la revista en la que no se hacía referencia al año 2020 y que ha sido retuiteado más de 40.000 veces.

La portada real corresponde al número del 11 de mayo de 2015 de la revista Time. En ella, se tacha el año 1968 en sustitución del 2015, pero no aparece el 2020 ni se hace referencia a los disturbios producidos en los últimos días en Estados Unidos por la muerte de George Floyd a manos de la policía.

 La referencia al año 1968 es por las protestas posteriores al asesinato de Martin Luther King Jr., perpetrado ese mismo año.


lunes, 9 de marzo de 2020

¿QUÉ ES LA HISTORIA?


El concepto de historia incluye a la realidad histórica tal y como sucedió (historia vivida), y el conocimiento que se tiene de ella a través de la interpretación del historiador (historia construida).

El que se ocupa de reconstruir el pasado es el historiador, decimos que reconstruye porque no puede ir hacia el hecho histórico, sino que con los vestigios, restos, huellas del pasado intenta explicar lo sucedido. A los vestigios del pasado le llamamos fuentes, cabe al historiador seleccionarlas e interpretarlas. 

El historiador francés Lucien Febvre definió la historia como “la necesidad que siente cada grupo humano, en cada momento de su evolución, de buscar y de poner de relieve, en el pasado, los hechos, los acontecimientos, las tendencias que preparan el tiempo presente y que permiten comprenderlo, que ayudan a vivirlo.”



martes, 19 de noviembre de 2019

Olas del feminismo en la historia


Desde la cuarta ola

¿Cuáles son las cuatro olas del feminismo en la historia?

Acceso a la educación, derecho al sufragio y equidad son parte de las luchas que la mujer debió librar a lo largo de la historia. Un repaso por la historia del tradicional patriarcado que, tarde o temprano, se va a caer.

3/12/2018
Clarín.com

De un tiempo a esta parte se oye hablar de la “Cuarta ola Feminista”, en el marco de las alarmantes cifras de la violencia de género, la brecha salarial, el famoso techo de cristal y el Paro Internacional de Mujeres que tuvo lugar el último 8 de marzo.

¿Cuáles son los anteriores movimientos que sentaron las bases de lo que estamos viviendo ahora?

La “Primera Ola Feminista” surgió a mediados del siglo XVIII, en torno a la polémica sobre la naturaleza de la mujer y la jerarquía de sexos. Estas pensadoras indagaron acerca de la educación y los derechos de la mujer. Cuestionaron los privilegios masculinos afirmando que no son una cuestión biológica y/o natural. Las autoras de referencia son: Poullain de Barre, Olympe de Gouges y Mary Wollstonecraft, esta última autora del famoso texto Vindicación de los derechos de la mujer (1792), un punto de partida fundamental para cambiar el pensamiento de la época.




La “Segunda Ola Feminista” se dio desde mediados del siglo XIX hasta la década de los cincuenta del siglo XX. Aborda entre sus puntos principales el derecho al voto femenino. Es aquí cuando el debate alrededor del sufragio universal se intensifica (la película Las sufragistas, del año 2015, retrata este momento en Ingaterra). Además, las mujeres reclaman el acceso a la educación superior, critican la obligatoriedad del matrimonio y comienzan a liberarse en su aspecto físico.

La “Tercera Ola Feminista” llegó en la década del sesenta y hay distintas opiniones respecto a su finalización. Mientras que algunos sostienen que sigue vigente, otros afirman que finalizó en los años ochenta. Va de las políticas públicas que reivindican a la mujer hasta el fin del patriarcado. En este movimiento fueron fundamentales los anticonceptivos porque le otorgaron el poder del control de la natalidad (y la liberación del goce sexual, no atado a la reproducción) y el divorcio se hizo ley en muchos países. Caen las vendas del "amor para toda la vida" y aparecen otras opciones para mujeres rebeldes. Las mujeres son candidatas reales en el mundo político, aunque su porcentaje es sensiblemente inferior al de los hombres.

La “Cuarta Ola Feminista” es la que vivimos en la actualidad y donde el activismo presencial y online cobraron gran protagonismo. Plantea el fin de los privilegios de género establecidos históricamente hacia el hombre. Asimismo, repudia la violencia de género establecida en todos los ámbitos de la vida. “Lo personal es político”, suele leerse de un tiempo a esta parte en las manifestaciones feministas. La sororidad, concepto que habla de la solidaridad entre mujeres, es central. En cuestión de derechos, la lucha por el derecho a la interrupción legal del embarazo aparece aquí como otro punto clave. También aparece con mucha fuerza el discurso anti estereotipos: nace el feminismo descolonial (contra el predominio de la raza blanca como modelo de éxito social), el feminismo gordo (contra la delgadez impuesta por el mundo de la moda) y hay una mayor unión con el movimiento LGTB, queer y de liberación sexual. Un eje ineludible fue el primer paro internacional de mujeres, de altísimo acatamiento, llevado a cabo el 8 de marzo de 2018, inmortalizado como #8M.




viernes, 15 de noviembre de 2019

Venezuela y la revolución bolivariana





La crisis del 2002

La economía en recesión desde fines del año 1998, la devaluación de la moneda brasileña el 13 de enero de 1999 y el “default” argentino de diciembre de 2001, terminaron por empujar al Uruguay hacia una de las crisis económicas más importantes de su historia.

En los primeros meses del 2002, el sistema bancario uruguayo ya había perdido el 40% de sus depósitos y reservas. En enero cayó el primero de los bancos de la plaza financiera uruguaya, que paradojalmente solo captaba depósitos “off shore”, principalmente de argentinos. El Banco Central intervino el Banco Galicia. En febrero, fueron denunciadas una serie de acciones fraudulentas en el Banco Comercial. Los hermanos Carlos y José Rohm habían desviado 250 millones de dólares. El Estado uruguayo y los accionistas internacionales debieron capitalizar al banco con 133 millones de dólares. 

La inestabilidad y desconfianza en el sistema financiero uruguayo se hizo más evidente y la fuga de depósitos crecía día a día. La situación se hizo insostenible. Finalmente, el 20 de junio el gobierno decretó la libre flotación del dólar. Un día después el Banco Central ordenó la intervención del Banco Montevideo- Caja Obrera, propiedad del grupo Peirano. El martes 23 de julio, el ministro de Economía Alberto Bensión renunció a su cargo y fue sucedido por el senador Alejandro Atchugarry. También cambiaron las autoridades del Banco Central, donde asumió la presidencia el economista Julio de Brun. 

El martes 30 de julio, el dólar se disparó de 27 a 35 pesos. El gobierno suspendió las actividades de los bancos Montevideo y Caja Obrera y decretó el feriado bancario por una semana. Mientras tanto, con el espejo de la situación argentina, se registraron algunos saqueos aislados en Montevideo. El ministro del Interior Guillermo Stirling, denunció que había grupos organizados detrás del los incidentes. Además, algunos ahorristas de los bancos intervenidos organizaron caceroleos. 


Durante la semana del feriado bancario, el país se jugó la salida de la crisis en suelo estadounidense. El gobierno envió a una delegación para negociar con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un salvataje. Entre tanto, en Uruguay el Parlamento discutía la ley de reprogramación de vencimiento de depósitos de bancos oficiales y la creación del Fondo de Estabilidad del Sistema Financiero que finalmente aprobó. Se reprogramó la devolución de los depósitos a plazo fijo de los Bancos República y Banco Hipotecario a tres años. Fue un corralito a la uruguaya. Finalmente, el 4 de agosto se acordó con el FMI y el gobierno de Estados Unidos envió un adelanto de 1.500 millones de dólares. 

El lunes 5 de agosto reabrieron todos los bancos menos cuatro: El Banco Comercial, el Banco Montevideo-Caja Obrera, el Banco de Crédito y la Cooperativa Caycu fueron suspendidos y el gobierno comenzó un plan para su liquidación y venta. El martes 6 de agosto llegó a Montevideo el secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Paul O´Neill, para así demostrar el apoyo de su país. El presidente Jorge Batlle lanza la famosa frase “We are fantastic”. 

El 2002 terminó con los uruguayos inmersos en una de las peores crisis económicas de la historia. 
A fines de ese año, el desempleo trepaba casi el 20% y la caída del poder adquisitivo alcanzaba el 19.5%. 58.000 uruguayos habían abandonado el país.


Antonio Ladra | 20/09/2008
http://m.elacontecer.com.uy/954-la-crisis-del-2002-noticia-2008-09-20.html

Cuestionario:

1) Buscar definiciones para: recesión, devaluación, default, corrida bancaria, libre flotación
2) ¿Qué sucedió con el sistema bancario? ¿Quiénes salieron perjudicados?
3) ¿Qué sucedió con el valor del dólar? ¿Quiénes se beneficiarán y perjudicarán ante esa situación?
4) ¿Qué pasos se tomaron para resolver la crisis bancaria?
5) ¿Qué consecuencias dejó la crisis bancaria a nivel económico?

jueves, 14 de noviembre de 2019

Atentados a las Torres Gemelas: 5 consecuencias














18 años de los atentados a las Torres Gemelas: 5 consecuencias posteriores

Marco Herrera
11.09.2019
65ymas.com

Las repercusiones de este atentado fueron mucho más allá de las políticas, bélicas y diplomáticas


Nadie ha olvidado la sobremesa del 11 de septiembre de 2001. Cuando todos nos disponíamos a almorzar o estábamos ya en el postre, los informativos abrían con lo que parecía ser un accidente en Nueva York, en el que un avión había chocado contra una de la Torres Gemelas. Pero tan solo unos minutos más tarde y con todos los noticiarios en directo, un segundo avión impactaba contra la otra torre y lo que en un principio se creyó un accidente giró rápidamente hacia un acto terrorista en pleno corazón del país más poderoso del mundo.

Al desastre en vidas humanas, más de 3.000 muertos, se unió un clima de hostilidad entre algunas naciones que eran señaladas por el entonces Presidente americano George W. Bush como cómplices o directamente patrocinadores del atentado. Pero sus repercusiones fueron mucho más allá de las políticas, bélicas y diplomáticas, ya que al haber empezado todo con pasajeros infiltrados en vuelos comerciales, la propia población sufriría las secuelas de aquel horror en forma de exhaustivos controles de seguridad ante la desconfianza de los estados en que se volviera a repetir otra masacre parecida. Repasamos cinco de las consecuencias de aquel desastre.

Bomberos en la Zona Cero del World Trade Center de Nueva York el 11 de septiembre de 2001



















Seguridad mucho más estricta en los aeropuertos

Antes del 11 de septiembre de 2011, no existían tan largas colas en los aeropuertos ni controles de seguridad tan exhaustivos. Se creó la Administración de Seguridad del Transporte y las estrictas medidas de seguridad no han disminuido en los 18 años que han pasado desde que se concibió. Las puertas de cabina en los aviones ahora también están protegidas para mantener a los pilotos seguros, y el proceso de inspección ha aumentado en escrutinio y tamaño.

La nueva tecnología ha evolucionado para hacer que sea aún más fácil para los funcionarios de seguridad de los aeropuertos encontrar materiales restringidos y los métodos de detección avanzados y las verificaciones de antecedentes han acelerado los viajes. En general, los vuelos se han vuelto más seguros como resultado de los ataques. Pero también ha habido quienes se han preocupado de que la mayor seguridad discrimine a determinadas razas y credos.


Control de seguridad en el Aeropuerto de Seattle (EE.UU.)















Fue creado el Departamento de Seguridad Nacional

El Departamento de Seguridad Nacional (en la serie Homeland puede verse bien cómo funciona) se creó 11 días después de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Es una oficina organizada por funcionarios designados que supervisa la estrategia nacional y la seguridad nacional. Fue creado para proteger al país contra otro ataque terrorista a gran escala mediante el uso de la recopilación de información y las investigaciones dirigidas por el departamento.

Este departamento es responsable de las tareas antiterroristas, así como de la seguridad nacional y la prevención de desastres. Ha crecido exponencialmente desde su creación, convirtiéndose en el tercer departamento de gabinete federal más grande.


Tropas estadounidenses en Afganistán

Uno de los efectos más persistentes de los ataques del 11 de septiembre ha sido la guerra en curso en Afganistán. Poco después de los ataques, Estados Unidos bajo el Presidente George W. Bush comenzó a bombardear Afganistán debido a que el Gobierno dirigido por los talibanes se negó a entregar al presunto líder terrorista Osama Bin Laden.

Para noviembre, varios países, incluidos los Estados Unidos y el Reino Unido, habían formado la Alianza del Norte y habían tomado el control de la capital, Kabul. Pero casi dos décadas después, los americanos todavía tienen tropas en el país que trabajan para ayudar al gobierno a reconstruirlo y estabilizarlo. El Presidente Trump anunció en 2017 que aumentaría el número de tropas en Afganistán en 3.000 soldados, elevando el número total a 14.000.

Han crecido las deportaciones

Después del 11 de septiembre, la administración Bush incrementó las deportaciones y aumentó las restricciones de inmigración en respuesta a los ataques. Según ABC News (@ABC), las deportaciones se han duplicado en la última década y de 2001 a 2012, hubo aproximadamente un aumento del 400% en deportaciones de criminales. Es importante tener en cuenta que si bien la mayoría de las personas deportadas fueron acusadas de un delito, no necesariamente fueron condenadas por ello.

Añadió nuevos términos a nuestro vocabulario

Antes del 11 de septiembre, probablemente nunca escuchaste nada sobre una "Guerra contra el Terror", pero en los días, semanas y meses posteriores a los ataques, esa frase se hizo común, junto con algunas otras. "Los Talibanes", "El eje del mal" o "Alerta terrorista" fueron términos que surgieron y se hicieron directamente populares a partir del 11 de septiembre.


https://www.65ymas.com/sociedad/internacional/18-anos-atentados-torres-gemelas-5-consecuencias-posteriores_7774_102.html



lunes, 11 de noviembre de 2019

Chernóbil y las reformas de Gorbachov


Evguenia Fediakova, historiadora: “El mayor error de Gorbachov fue ocultar la verdad de Chernóbil”

La académica y doctora en Ciencias Políticas analiza para Culto las implicancias del accidente en la planta nuclear para el proceso de reformas impulsado por el último gobernante de la URSS y, de paso, nos relata cómo vivió esos días en Moscú.

En abril de 1986, Evguenia Fediakova estudiaba Historia en la Universidad Lomonosov en Moscú. Pese a que circulaban noticias sobre el accidente de Chernóbil, por esos días ella se disponía a viajar a una zona cercana. “Con mi grupo de amigos nos estábamos preparando para salir en el verano para los trabajos voluntarios a Bielorrusia, justamente a la zona donde hizo mayor daño la catástrofe”, cuenta a Culto.

Sin embargo, la joven soviética se vio forzada a echar pie atrás en su intención, pese a que en los primeros días las informaciones oficiales transmitían cierto optimismo. “Todos decían que había sido un accidente y que no había nada de qué preocuparse”, recuerda la hoy doctora en Ciencias Políticas. “Pero nuestros padres nos prohibieron tajantemente salir, de hecho, nos salvaron la vida. Al final viajamos a otra parte”, agrega.

Los sucesos de Chernóbil ocurrieron poco tiempo después de que en el XXVII Congreso del PC Soviético se anunciaran las reformas que el entonces Secretario General, Mijaíl Gorbachov, pretendía implementar en la URSS a fin de impulsar su desarrollo económico y social. Como destaca Hobsbawm en su Historia del Siglo XX (2007, Crítica), el oriundo de Privólnoie había sido un fuerte crítico del estancamiento, pues de ser un país exportador de manufacturas, en los sesenta, pasó a depender del petróleo y el gas. Y los indicadores sociales, no eran mucho mejores.

“Era el momento de la Perestroika, cuando Gorbachov se comprometió a cumplir con los compromisos de Glasnost, de la libertad de palabra, de prensa”, detalla Fediakova. “Había mucha expectativa, mucha esperanza en la realización de la democratización, en la honestidad. Entonces esperábamos que, frente a esta noticia, la actitud del gobierno también sería coherente con sus promesas”.

-¿Y fue así?

-Lamentablemente no, porque pronto, muy pronto, nos dimos cuenta que lo que decía el gobierno no era cierto. La libertad de prensa ya existía, entonces como ya teníamos acceso a distintas fuentes de información, nos dimos cuenta muy rápidamente que no era un accidente limitado, sino que era una catástrofe de alcance al menos europeo, que la situación era realmente catastrófica, y lo que decía Gorbachov no correspondía a la realidad. Muy pronto su promesa de transparencia, la Glasnost, cayó en desgracia.

-¿Marcó Chernóbil un punto de inflexión en la credibilidad de Gorbachov?

-Yo creo que sí. Pienso que le afectó de una forma muy negativa el faltar a la verdad. Peleamos muchísimo por esta política de Glasnost, la libertad de palabra, la honestidad, pero nos dimos cuenta de que el gobierno seguía ocultando los hechos. El gran error del gobierno de Gorbachov fue ese, ocultar la verdad después del 26 de abril.

-¿Hay un vínculo entre Chernóbil y la crisis que llevó al fin de la URSS?

-Por supuesto, porque como ya no tenía la confianza ni la credibilidad la gente comenzó a desconfiar de lo que él decía y prometía. Además, para esas fechas Gorbachov ya estaba entre dos fuegos: el Partido Comunista más conservador, más tradicionalistas, estalinista, diría yo, y otro frente más izquierdista, más liberal, más europeo-occidental. Y bueno, la gente más joven, universitaria, colocó su confianza en este frente más de izquierda, que en términos occidentales era más derechista neoliberal. Para la URSS de aquel entonces era la gente más creíble. Entonces Gorbachov quedó atrás en su promesa de Perestroika, de democratización, porque este otro frente apareció como más confiable.


Tomado de: https://culto.latercera.com

Chernóbil y el hundimiento de la URSS

Chernóbil y el hundimiento de la URSS


El 26 de abril de 1986 el núcleo del grupo número 4 de la central nuclear Vladimir Ilich Lenin de Chernóbil, una pequeña localidad ucraniana a sólo 15 kilómetros de la frontera bielorrusa, se fundió provocando dos explosiones seguidas. Fueron de tal magnitud que volaron la tapa del reactor liberando de este modo una gran cantidad de material radioactivo a la atmósfera. Fue el accidente nuclear más grave de la historia aunque, en rigor, deberíamos decir que se trató de una catástrofe provocada por el hombre. Las autoridades de la ya extinta Unión Soviética estaban experimentando en aquellos momentos con la central y, cuando se produjo el accidente, empeoraron el desastre mediante decisiones arbitrarias cuando no contradictorias.
El coste humano, económico y ecológico fue inmenso. El reactor destruido expulsó dióxido de uranio, carburo de boro, óxido de europio y otros materiales altamente radioactivos en una cantidad tal que, cuando lo midieron, comprobaron que la emisión era 500 veces superior a la de la bomba atómica arrojada sobre Hiroshima en 1945. Murieron 31 personas como consecuencia directa del accidente y las víctimas indirectas a causa de las labores de liquidación se cifran en decenas de miles. A eso habría que añadir la declaración de una zona muerta de 2.600 kilómetros cuadrados en torno a la central, un área equivalente a la superficie de la provincia de Vizcaya (España). Todos sus habitantes, unos 115.000, fueron evacuados y reasentados en otras regiones de la URSS.
Para el país supuso un daño financiero muy importante pero difícil de cuantificar porque en la URSS no imperaba la economía de mercado y, por lo tanto, no se conocían los costes reales de factores tales como el trabajo o el capital. Es imposible, por ejemplo, saber cuánto costaron las brigadas de liquidadores o el hormigón con el que se levantó el primer sarcófago que cubrió el reactor accidentado. Las estadísticas en la Unión Soviética no eran fiables, dependían de los mandos políticos y en muchos casos se las inventaban sin rubor con meros fines propagandísticos.
La tasa Chernóbil
Sucedió además que, en los cinco años que transcurrieron desde el desastre hasta la independencia de Ucrania en agosto de 1991, el de Chernóbil fue el menor de los problemas al que tuvieron que atender los líderes soviéticos. El desastre nuclear sirvió de pistoletazo simbólico a una crisis terminal que culminó con la desaparición de la URSS pero no fue el causante de la misma. Durante ese tiempo se limitaron a vaciar la zona de exclusión y abandonarla a su suerte. A los afectados se les reubicó y fueron indemnizados, pero en rublos, que era una moneda que no servía para nada fuera de la Unión Soviética. Dentro tampoco para mucho, tan sólo para adquirir productos en las tiendas estatales de abastos después de esperar una larga cola.
Había, cierto es, una tasa de cambio oficial con el dólar, pero era algo sin aplicación en el mundo real. Cualquiera que en los años 80 acudiese a un banco de Madrid o París con rublos para cambiarlos por la moneda local no se los aceptaban. Los soviéticos tenían estrictamente prohibida la tenencia de divisa extranjera, por lo que pocos se arriesgaban a hacerse con dólares o marcos alemanes y menos aún a mostrarlos en público. El vecino envidioso podía denunciar y eso era sinónimo de problemas y seguramente también de cárcel. Tan pronto como los soviéticos pudieron poseer divisas el rublo se desplomó mostrando al mundo su valor real, que se aproximaba a cero.
Con unos cálculos hechos en una moneda que era poco menos que del Monopoly los costes del desastre de Chernóbil son muy difíciles de calcular durante los primeros cinco años. Habría que esperar a la era postsoviética para hacerse una idea. Ucrania y Bielorrusia crearon la llamada tasa Chernóbil para afrontar las indemnizaciones a los supervivientes y el coste de tener áreas enteras del país afectadas por la radiación.
Un colapso anunciado
Los que sí ayudaron a partir del 91 fueron los países de Europa occidental. Este fue el caso del nuevo sarcófago, que terminó de instalarse en 2016 y que costó 2.100 millones de euros pagados por un grupo de países europeos a través del Banco Europeo para la Reconstrucción y el Desarrollo, una entidad creada en 1991 precisamente para ayudar a los países del este a salir de las economías planificadas.
Estamos por lo tanto, ante una cuestión doble. ¿Tuvo influencia el desastre de Chernóbil en la desaparición de la Unión Soviética?, y si la tuvo, ¿cuán determinante fue?
Tenerla la tuvo, pero no fue capital. La Unión Soviética hubiese colapsado con o sin la tragedia de Chernóbil porque los factores políticos y económicos que la condenaron ya estaban ahí antes del accidente. El factor político fue Mijail Gorbachov y su Perestroika [reestructuración]. Gorbachov creía de buena fe que aquello se podía reconducir, pero no, el sistema no admitía reformas. La Perestroika llevaba aparejada la Glasnost [transparencia]. Tan pronto como se pudo hablar libremente el partido perdió el monopolio de la información y del relato. Arreciaron las críticas sobre el sistema y el aparato político que lo mantenía, y todo se vino abajo.
Desde el punto de vista económico la soviética era una economía improductiva. Las divisas entraban por la venta de petróleo, gas y otros minerales en el extranjero, pero su precio cayó a plomo en los 80. El crudo concretamente pasó de los 100 dólares/barril en 1979 a unos 25 mediada la década. El país estaba lleno de gente que no producía nada pero comía a diario, simplemente no alcanzaba para todos y, como consecuencia, aparecieron el racionamiento y las colas.
Y los gastos al alza
Para colmo de males, los gastos de estructura del Estado no hacían más que aumentar. La guerra en Afganistán costó una fortuna. Había, además, que mantener el ritmo a los estadounidenses en la tierra, el mar, el aire y el espacio. El desarrollo de armas modernas requiere de una cuantiosa inversión previa que Moscú no se podía permitir. En el momento en el que se liberó la información las puertas y ventanas se abrieron mostrando al mundo un edificio gigantesco pero lleno de termitas en el que nadie salvo los caseros quería vivir.
En su momento lo de Chernóbil tuvo mayor impacto en términos de imagen que económicos. Demostraba con hechos inapelables que aquello era un completo caos, que los dueños del segundo arsenal atómico del mundo no sabían ni como administrar su propia red de centrales nucleares. Era de una gravedad tal que no hubo propaganda que lo consiguiese blanquear. Ni dentro del país ni, por descontado, fuera.
En 1988, cuando comenzaron las protestas en las repúblicas bálticas, el movimiento se extendió como la pólvora. Ese mismo año los ucranianos y los georgianos salieron también a la calle reclamando la independencia. Entre 1989 y 1990 vendrían todas las demás repúblicas que se independizarían una tras otra a lo largo de 1991. En Ucrania, zona cero de la catástrofe, se convocó un referéndum de independencia en el que votó a favor el 92% de la población. Nadie, a excepción de los miembros del partido y su clientela, creía en la URSS. Los ucranianos tenían presente Chernóbil, pero mucho más la dictadura y sus miserias que querían dejar atrás cuanto antes.